El tren cremallera al mirador de Karlovy Vary

Karlovy Vary

A apenas 100 kms. de Praga se encuentra Karlovy Vary, la ciudad balneario más conocida de toda Europa, lugar imperial y señorial durante siglos, pues ya desde principios del siglo XVIII comenzó a reunir a las principales cortes europeas, comenzando por las de Polonia y Rusia.

La ciudad, gracias a sus aguas termales y a las propiedades curativas de ésta, vivió su auge desde estas fechas, y desde Pedro I el Grande, hasta la emperatriz de Austria, María Teresa, pasearon por sus calles. Poco a poco, su importancia entre la aristocracia se vio reflejado en el lujo de sus edificios, en la amplitud de sus calles, en los muchos hoteles balneario que se fueron abriendo, e incluso, tras la Revolución Francesa, y abrirse la ciudad a otros estamentos sociales más bajos, Karlovy Vary vivió una época aún más dorada.

Aún hoy, la ciudad sigue viviendo de los recursos naturales que ofrece a los turistas y es un ciudad relajante y muy bella en la que merece la pena pasar un día al menos.

Pero hoy quiero centrarme en una de sus atracciones turísticas, el tren cremallera que sube al mirador de Diana, desde el que puede verse toda la ciudad y su morfología.

Este tren cremallera se sitúa tras el hotel Pupp. Funciona desde las 9,15 h. hasta las 17,45 h. en invierno, y hasta las 18,45 h. en verano. con una periodicidad de 15 minutos.

Una vez arriba hay una torre a la que también puede subirse y desde la que pueden obtenerse las mejores fotografías. Es la Torre de Diana.

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Para bajar de nuevo a la ciudad podemos hacerlo en el mismo tren cremallera o bien hacerlo andando por un sendero precioso que hay y que cruza los bosques que rodean a Karlovy Vary.

El precio del billete de este tren cremallera, ida y vuelta, y con la visita a la torre incluida, es de unos 3,5 euros.

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Categorias: Trenes con encanto


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